El principal problema de la planta era el alto porcentaje de desperdicio generado durante la producción — un 27% — que impactaba directamente en la rentabilidad y en la calidad del producto final entregado al mercado.
A través de análisis de procesos, monitoreo de variables críticas y diagnóstico de fallas operativas, identificamos inconsistencias en la automatización y en los sistemas de control existentes. Rediseñamos completamente las estrategias de control implementando:
La reducción de desechos no solo representó un ahorro económico importante, sino también una mejora en la reputación de calidad de la empresa y en la estabilidad general de toda la operación productiva.